En la víspera del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, el 10 de septiembre, especialistas de la Facultad de Psicología de la UPAEP llamaron a identificar señales tempranas, preguntar de forma directa y buscar atención profesional oportuna, al recordar que el suicidio es un fenómeno multifactorial y prevenible con redes de apoyo y acompañamiento.
Thelma González López, profesora y orientadora psicológica, subrayó que el suicidio no suele iniciar en el último momento, sino que puede avanzar desde la ideación, la planificación y la ejecución. “Muchas veces no es que las personas deseen morir; es que desean acabar con el sufrimiento”, señaló.
Puebla: sin liderar, pero registra casos
Las pasantes del Servicio Social en Psicología, Úrsula Valeria Ramos Gamboa y Sicarú Libertad Cabrera Vega, explicaron que Puebla no se ubica entre los estados con mayores tasas a nivel nacional; sin embargo, advirtieron que el problema persiste y requiere prevención continua. De acuerdo con datos de la Secretaría de Salud de Puebla y la Fiscalía General del Estado de Puebla, en el primer trimestre del año se reportaron 29 suicidios y nueve intentos en la entidad, lo que mantiene la necesidad de vigilancia y atención.
A nivel nacional, Ramos Gamboa compartió que en 2024 se reportaron más de 8,800 muertes por suicidio, es decir, una tasa aproximada de 8.6 suicidios por cada 100 mil habitantes, con una incidencia mayor en hombres. “Es cuatro veces mayor la población varonil la cual comete este acto”, expuso, al añadir que, según cifras de la Secretaría de Salud estatal, más del 60% de quienes presentan un trastorno mental no reciben atención oportuna.
Las señales y cómo apoyar
González López indicó que algunas alertas pueden observarse cuando una persona deja de realizar sus actividades habituales: se aísla, muestra cambios emocionales intensos, expresa desesperanza o realiza “despedidas” inusuales. Ante ello, recomendó acercarse, describir lo observado y preguntar. “Mencionar la palabra suicidio no provoca que la gente lo quiera hacer; ese es uno de los mitos”, puntualizó.
La especialista enfatizó que, si existe riesgo, no debe mantenerse el secreto: “Algo más importante que el valor de la amistad es salvaguardar la vida”. En casos inminentes, señaló, se debe solicitar apoyo de emergencia al 911.
Familia y psicología: red clave de prevención
Las ponentes coincidieron en que el papel de la familia y la red cercana es decisivo: escuchar sin invalidar, acompañar y facilitar el acceso a atención especializada. “No invalidarlo… (decir) ‘estoy aquí, te puedo escuchar’”, recomendó Ramos Gamboa, mientras Cabrera Vega destacó la empatía como una acción posible incluso sin formación clínica.
Finalmente, Thelma González reiteró la importancia de la atención profesional y recordó que la salud mental requiere seguimiento: no se resuelve en una sola sesión y puede abordarse también desde la prevención. El llamado central de los especialistas de la UPAEP es detectar a tiempo la intención del posible suicida, hablar con claridad y buscar apoyo especializado para reducir riesgos y fortalecer las redes de cuidado.







