Para fortalecer el reconocimiento y protección jurídica del patrimonio biocultural de los pueblos y comunidades indígenas de la entidad, mediante la incorporación de una disposición específica dentro de la legislación estatal que permita visibilizar y salvaguardar los conocimientos tradicionales y las prácticas culturales vinculadas con la biodiversidad y el territorio, la diputada Elisa Limon Balderrabano presentó una iniciativa para adicionar el artículo 45 Bis a la Ley de Derechos, Cultura y Desarrollo de los Pueblos y Comunidades Indígenas del Estado de Puebla.
Con la propuesta, se reconoce el patrimonio biocultural de los pueblos y comunidades indígenas como el conjunto de elementos materiales e inmateriales derivados de la relación histórica, espiritual, cultural, ambiental y territorial que éstos mantienen con la biodiversidad y los ecosistemas existentes en sus territorios.
La iniciativa de la diputada Elisa Limon indica que el patrimonio biocultural comprende, entre otros, los conocimientos, saberes y prácticas tradicionales relacionados con la naturaleza y el manejo sustentable de los recursos naturales; las semillas nativas y sistemas tradicionales de producción agrícola; así como la medicina tradicional indígena y el uso ancestral de plantas, hongos y demás recursos naturales con fines curativos, rituales, ceremoniales, alimentarios o comunitarios.
De la misma forma, contempla las prácticas comunitarias de conservación ambiental y protección de la biodiversidad; los lugares sagrados, ceremoniales y de valor espiritual vinculados con el territorio; las expresiones culturales, rituales, ceremonias, técnicas artesanales y formas de transmisión de conocimientos relacionadas con la biodiversidad y el entorno natural; y los sistemas comunitarios de organización y manejo territorial, ambiental y biocultural.
Además, establece que también es parte del patrimonio biocultural, el uso tradicional, ceremonial, medicinal y espiritual de especies de flora nativa o protegida realizado históricamente por los pueblos y comunidades indígenas, conforme a sus sistemas normativos internos, cosmovisión y prácticas culturales, procurando en todo momento su preservación, aprovechamiento sustentable y conservación.
La propuesta contempla que el Estado y los municipios, en el ámbito de sus respectivas competencias, deberán reconocer, respetar, proteger, preservar y promover el patrimonio biocultural de los pueblos y comunidades indígenas, garantizando su participación efectiva mediante mecanismos de consulta previa, libre, informada, culturalmente adecuada y de buena fe, respecto de cualquier medida legislativa, administrativa, proyecto u obra susceptible de afectar dicho patrimonio.







