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jueves, marzo 12, 2026
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Programación de drones impulsa proyectos de impacto social, en agricultura, reforestación y monitoreo ambiental

La programación y uso estratégico de drones se está consolidando como una herramienta tecnológica con gran potencial para atender problemáticas sociales, ambientales y productivas. Desde la Facultad de Tecnologías de Información y Ciencia de Datos de la UPAEP, profesores y estudiantes trabajan en proyectos que utilizan estos dispositivos para apoyar áreas como la agricultura, la reforestación y el monitoreo ambiental.

Alejandro Jarero Mora, profesor de la facultad, explicó que los drones son vehículos no tripulados capaces de operar de forma remota o autónoma, y que su potencial va mucho más allá de la fotografía aérea.

“Un dron es un vehículo no tripulado que puede operar de manera remota o incluso de forma autónoma. Su verdadero potencial radica en la capacidad de programarlo para cumplir misiones específicas que ayuden a resolver problemas reales de la sociedad”, señaló.

Jarero Mora destacó que existen diversos tipos de drones, desde los multirotores —que pueden despegar prácticamente desde cualquier lugar— hasta los de ala fija, capaces de cubrir grandes extensiones de terreno durante más tiempo. Estas características permiten seleccionar el tipo de dispositivo según el objetivo del proyecto.

Además, estos equipos integran múltiples sensores que amplían sus capacidades: cámaras de alta resolución, sistemas GPS, sensores de proximidad, barómetros, giroscopios e incluso sensores térmicos o LIDAR para detectar cambios en el entorno.

“Los drones pueden ayudarnos a identificar plantas enfermas, zonas contaminadas, personas extraviadas o daños en infraestructura después de un desastre. La clave está en programarlos correctamente para cumplir con la misión que necesitamos”, explicó el académico.

Incluso es posible incorporar sensores externos para detectar gases, medir condiciones ambientales o monitorear variables específicas dentro de edificios o espacios abiertos.

Como parte de estas iniciativas, estudiantes de Ingeniería en Software de la facultad participan en el desarrollo de soluciones tecnológicas basadas en drones.

La estudiante Norma Inés Llergo Sánchez explicó uno de los proyectos enfocados en agricultura inteligente mediante visión artificial.

“El proyecto consiste en entrenar modelos de inteligencia artificial con más de mil imágenes para identificar plantas de maíz y analizar su estado. El dron captura fotografías y videos desde el aire, y posteriormente el modelo clasifica cuáles plantas están sanas y cuáles presentan problemas”, detalló.

Este sistema permite optimizar la revisión de cultivos, detectar deficiencias en etapas tempranas y mejorar la toma de decisiones en el campo.

Además, los drones permiten recolectar información de forma más rápida y con mejor perspectiva que los métodos tradicionales de inspección en tierra.

Por su parte, Lisardo Sobrado Morales estudiante de Ingeniería de Software destacó otro proyecto enfocado en la reforestación de zonas de difícil acceso.

“El objetivo es utilizar drones para transportar y liberar semillas en lugares como montañas o áreas complicadas para las personas. Estamos desarrollando un sistema sencillo y confiable que permita soltar las semillas en el momento adecuado”, explicó.

El prototipo incluye un mecanismo diseñado mediante impresión 3D que libera las semillas a partir de señales enviadas por el dron, lo que permite plantar vegetación en zonas donde sería complejo realizarlo manualmente.

Otro proyecto presentado consiste en el monitoreo ambiental del Río Atoyac, donde los drones capturan imágenes para analizar el estado del agua y detectar basura o contaminantes en su cauce.

A través de técnicas de visión artificial, los investigadores pueden clasificar las tonalidades del agua y localizar zonas donde se concentra la contaminación, lo que facilita el diseño de estrategias para su recuperación.

Jarero Mora subrayó que el uso de drones también tiene un valor pedagógico importante, ya que permite a los estudiantes aplicar conocimientos de programación, física, análisis de datos e inteligencia artificial en proyectos reales.

“Los drones nos permiten enseñar desde programación hasta conceptos de física como velocidad, desplazamiento o sustentación. Además, los estudiantes pueden ver cómo el código que desarrollan se refleja en el comportamiento real del dispositivo”, comentó.

De esta manera, la tecnología se convierte en un laboratorio práctico que fomenta la creatividad y el trabajo multidisciplinario entre distintas áreas del conocimiento.

Los especialistas también enfatizaron que el uso de drones implica responsabilidad y cumplimiento de normas de seguridad y privacidad.

Jarero Mora recordó que en México existen regulaciones que establecen límites de vuelo, como la altura máxima de 120 metros, así como lineamientos sobre el uso de estos dispositivos en espacios públicos o privados.

Asimismo, recomendó a quienes deseen iniciarse en el manejo de drones adquirir equipos de marcas confiables, recibir capacitación y siempre priorizar la seguridad durante su operación.

Los participantes coincidieron en que el verdadero valor de esta tecnología no radica únicamente en sus capacidades técnicas, sino en la creatividad de las personas que la utilizan.

“La tecnología por sí sola no resuelve los problemas. Son las personas quienes imaginan cómo aplicarla para mejorar la vida de los demás”, concluyó el profesor Jarero Mora.

Con proyectos que combinan programación, inteligencia artificial y análisis de datos, la UPAEP impulsa el desarrollo de soluciones tecnológicas que buscan generar beneficios concretos para el medio ambiente, la producción agrícola y la sociedad en general.

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Redacción Arroba Noticias
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