El regreso a clases es uno momento de gran estrés financiero para las familias; especialmente después de ir de vacaciones. El crédito puede ser tu aliado si lo utilizas bien.
El regreso a clases representa uno de los momentos del año en que más presión reciben las finanzas familiares: inscripciones, colegiaturas, uniformes, zapatos, libros, útiles, transporte, y más de concentran casi en un solo golpe. El crédito puede ser una herramienta útil para enfrentar estos gastos, pero sólo cuando se utiliza de manera planeada y se tiene la capacidad de pago. La clave no es evitar el crédito, sino utilizarlo a nuestro favor sin convertir los gastos del regreso a clases en una deuda que se arrastre durante meses.
El primer paso para no meterse en problemas consiste en elaborar un presupuesto específico para el regreso a clases. Antes de sacar la tarjeta de crédito, conviene hacer una lista de los gastos indispensables, identificar cuáles pueden posponerse y determinar cuánto dinero disponible existe después de cubrir los gastos habituales del hogar.
También es importante distinguir entre comprar a crédito y tener capacidad para pagar. Una tarjeta de crédito no representa dinero adicional: es un financiamiento que posteriormente deberás liquidar. Si se utiliza para comprar uniformes, computadoras o útiles, hay que considerar cuánto de los ingresos futuros quedarán comprometidos en esas compras.
Comprar a meses sin intereses es una gran ventaja de muchísimas tarjetas de crédito, pero hay que saber usar esta modalidad de pago correctamente. Las tarjetas permiten distribuir el costo de una compra grande y evitar intereses, siempre que la promoción realmente sea de meses sin intereses y que se pague puntualmente la mensualidad. Sin embargo, acumular numerosas compras a plazos puede generar una carga mensual considerable.
Otro principio importante es comparar el costo del financiamiento. Por ejemplo, una mensualidad baja puede tener un plazo largo y un costo financiero mayor a una mensualidad más alta pero a menor plazo.
Una recomendación que suele pasar desapercibida es revisar el Reporte de Crédito Especial de Buró de Crédito, que lo más probable es que te salga gratis pues puedes pedirlo una vez cada 12 meses sin costo, antes de asumir nuevas obligaciones. El Reporte te permite conocer todos tus créditos
Revisarlo antes del regreso a clases tiene una importante ventaja financiera: te permite conocer con mayor claridad qué deudas ya existen y cuánto crédito está comprometido, información indispensable para decidir si realmente existe capacidad para adquirir un nuevo financiamiento.
El historial de pago dentro del Reporte registra tanto los pagos puntuales como los atrasados de cada crédito y se convierte en una carta de presentación ante los otorgantes de crédito. Por ello, pagar puntualmente las mensualidades del regreso a clases no sólo evita intereses y cargos adicionales: también contribuye a conservar un historial crediticio saludable.
No olvides que el inicio a clases es solo una parte del ciclo escolar; después vendrán costos adicionales. Destinar toda la capacidad de endeudamiento al inicio de las clases puede dejar poco margen para esas necesidades futuras.
Recuerda la fórmula: presupuestar antes de comprar, comparar antes de contratar, financiar sólo lo necesario, conocer el costo total, mantener las mensualidades dentro de la capacidad de pago y revisar periódicamente el Reporte de Crédito Especial. Así, el crédito deja de ser una solución de emergencia y se convierte en una herramienta de planeación financiera responsable.






