La ciberseguridad se ha convertido en uno de los principales desafíos tecnológicos y sociales de la actualidad, debido al crecimiento acelerado de los delitos digitales, el uso de inteligencia artificial en ataques informáticos y la creciente dependencia de plataformas digitales en la vida cotidiana. Así lo señalaron Laura Rodríguez Peralta, profesora investigadora de la Facultad de Tecnologías de Información y Ciencia de Datos de la UPAEP, y Leonardo Cruz López, estudiante de Ingeniería en Computación y Sistemas de la misma institución.
Los especialistas destacaron que la ciberseguridad comprende el conjunto de técnicas, políticas y tecnologías destinadas a proteger redes, dispositivos, sistemas y datos frente a accesos no autorizados, ataques o daños digitales.
Laura Rodríguez explicó que el panorama actual es cada vez más complejo debido al uso de herramientas avanzadas por parte de grupos de ciberdelincuentes. “La inteligencia artificial ha permitido automatizar muchos procesos positivos, pero también ha abierto la puerta a ataques más sofisticados, como los deepfakes, el robo de identidad y fraudes mediante clonación de voz o video”, advirtió.
Comentó que actualmente existen casos en los que los delincuentes logran imitar la voz de una persona cercana, como un jefe o familiar, para solicitar transferencias bancarias o información confidencial, aprovechando la confianza de las víctimas.
Asimismo, señaló que otro de los riesgos más importantes se encuentra en la migración masiva de empresas hacia servicios de almacenamiento en la nube (cloud computing), donde se concentran enormes cantidades de información sensible. Empresas internacionales como IBM o AWS trabajan constantemente en el desarrollo de sistemas de protección más robustos ante estos ataques.
Otro punto crítico son los dispositivos del Internet de las Cosas (IoT), como cámaras inteligentes, asistentes virtuales, termostatos o dispositivos domésticos conectados, que pueden convertirse en puertas de entrada para ataques cibernéticos debido a sus limitadas capacidades de seguridad.
“Se han documentado ataques donde los delincuentes ingresan a redes empresariales a través de dispositivos aparentemente inofensivos, como una Alexa o un termostato inteligente”, explicó Rodríguez Peralta.
Los especialistas también alertaron sobre el incremento del ransomware, phishing inteligente y robo de datos biométricos. En este último caso, destacaron el peligro que representa el uso indebido de huellas digitales, reconocimiento facial o datos biométricos para realizar fraudes financieros, compras o suplantación de identidad.
En ese sentido, Leonardo Cruz López subrayó que la ciberdelincuencia ya no es realizada únicamente por individuos aislados, sino por grupos organizados con funciones específicas. “Hoy existen organizaciones completas dedicadas al robo de datos, extorsión y ataques digitales, donde cada integrante cumple una función específica”, explicó.
Añadió que uno de los modelos de protección más importantes hacia el futuro será el denominado “Zero Trust” o “confianza cero”, el cual establece que ningún usuario o dispositivo debe ser considerado seguro automáticamente.
“Nunca confiar, siempre verificar. Ese es el principio del modelo Zero Trust. Las empresas deben otorgar únicamente los permisos mínimos necesarios y monitorear constantemente toda actividad”, enfatizó.
En materia de tendencias futuras, ambos especialistas señalaron que la inteligencia artificial defensiva, la ciberseguridad predictiva y la automatización serán fundamentales durante los próximos años. Se prevé que los sistemas puedan detectar y detener ataques antes de que ocurran, mediante el análisis de patrones sospechosos en tiempo real.
También hablaron del crecimiento de la computación cuántica y la criptografía postcuántica, tecnologías que representan tanto una amenaza como una oportunidad. Laura Rodríguez explicó que los sistemas cuánticos tienen la capacidad de romper métodos tradicionales de cifrado debido a su enorme capacidad de procesamiento, lo que obliga al desarrollo de nuevos mecanismos de protección mucho más avanzados.
“La tendencia es migrar hacia cifrados postcuánticos capaces de resistir ataques extremadamente sofisticados”, indicó.
Por su parte, Leonardo Cruz destacó que otro reto importante será la falta de especialistas en ciberseguridad. Se estima que en los próximos años serán necesarios millones de profesionales en esta área a nivel mundial para enfrentar el crecimiento de amenazas digitales.
Los expertos coincidieron en que gran parte de los ataques exitosos se deben a descuidos cotidianos o falta de cultura digital. Por ello, emitieron una serie de recomendaciones dirigidas a la ciudadanía:
Mantener actualizados los dispositivos y sistemas operativos.
No abrir enlaces sospechosos enviados por correo electrónico o mensajes.
Activar la autenticación en dos pasos en cuentas y aplicaciones.
Utilizar contraseñas seguras de al menos 12 caracteres.
No guardar contraseñas en equipos públicos.
Supervisar el uso de internet y videojuegos en niños y adolescentes.
Evitar compartir información personal en redes sociales.
Desconfiar de llamadas o mensajes de números desconocidos.
Verificar ofertas de empleo antes de acudir a entrevistas.
Bloquear tarjetas bancarias cuando no se utilicen y utilizar protectores RFID.
Laura Rodríguez insistió en que la prevención sigue siendo la principal herramienta de protección. “No existe una seguridad al 100%, pero sí podemos reducir riesgos si estamos informados y atentos a las nuevas formas de fraude digital”, afirmó.
Finalmente, Leonardo Cruz López exhortó a las familias a fortalecer la educación digital desde edades tempranas y fomentar el uso responsable de la tecnología. “Los ataques evolucionan constantemente, por eso es fundamental mantenerse informados y desarrollar una cultura de ciberseguridad en casa, en la escuela y en las empresas”, concluyó.








