El calor, la humedad y los cambios bruscos de temperatura incrementan el riesgo de enfermedades gastrointestinales, advirtió el Dr. Eduardo López Villalobos, Coordinador de la Clínica Médica de Urgencias de la UPAEP, al emitir una serie de recomendaciones para el manejo y consumo adecuado de alimentos durante la temporada de altas temperaturas.
El especialista explicó que las condiciones climáticas actuales favorecen la rápida descomposición de los alimentos, debido a la combinación de calor intenso, lluvias y humedad, lo que aumenta la presencia de bacterias, virus y parásitos que pueden provocar infecciones gastrointestinales.
Indicó que durante la temporada primavera-verano se registra un incremento importante en los casos de gastroenteritis infecciosa, enfermedad que comúnmente se manifiesta con diarrea y otros síntomas digestivos. Entre los principales microorganismos responsables se encuentran la Escherichia coli, salmonela, shigella, estafilococo dorado, la amiba Entamoeba histolytica y el virus de la hepatitis A.
El Dr. López Villalobos señaló que uno de los principales errores en los hogares es dejar los alimentos a temperatura ambiente, sobre todo encima de la estufa, lo que acelera su fermentación y descomposición. Asimismo, advirtió que consumir alimentos en la vía pública representa un riesgo importante debido a la exposición al sol, la lluvia, el polvo y las deficientes condiciones de higiene.
“Muchas veces vemos cómo los alimentos están expuestos al ambiente, mientras las personas que los preparan utilizan la misma agua para lavar utensilios y manos. Todo esto facilita la contaminación”, explicó.
Añadió que enfermedades como la hepatitis A se transmiten principalmente por la vía fecal-oral, derivado de una higiene deficiente al manipular alimentos. Por ello, insistió en que el lavado correcto de manos antes de comer y después de ir al baño sigue siendo una de las principales medidas preventivas.
Entre las recomendaciones emitidas por el especialista destacan:
Evitar consumir alimentos en la calle.
Refrigerar adecuadamente la comida y no dejarla expuesta.
Cocer perfectamente los alimentos, especialmente carnes y mariscos.
Lavar y desinfectar correctamente frutas y verduras.
Mantener una adecuada hidratación con agua limpia y segura.
Evitar consumir aguas preparadas en la vía pública.
Proteger los alimentos de insectos como moscas y cucarachas.
El médico destacó que los alimentos caldosos, mariscos y pescados son de los productos que más rápidamente se descomponen con el calor, por lo que requieren especial cuidado en su conservación.
Asimismo, explicó que las personas más vulnerables ante estas enfermedades son los menores de cinco años, adultos mayores y pacientes con enfermedades crónico-degenerativas como diabetes, hipertensión, cáncer o VIH, debido a que presentan sistemas inmunológicos más débiles.
En cuanto a la hidratación, el especialista enfatizó que las altas temperaturas pueden provocar golpes de calor, deshidratación severa y alteraciones neurológicas si no se consumen suficientes líquidos. Entre los síntomas de alerta mencionó cansancio excesivo, sudoración abundante, mareos, desorientación, presión baja y sensación de desmayo.
También recomendó evitar realizar actividad física entre las 11:00 y las 17:00 horas, periodo en el que se registra la mayor radiación solar, y sugirió hacer ejercicio antes o después de ese horario para disminuir riesgos.
Finalmente, el Dr. Eduardo López Villalobos subrayó que mantener hábitos adecuados de higiene y conservación de alimentos es fundamental para prevenir enfermedades gastrointestinales durante esta temporada de calor.







