La política de seguridad impulsada por Morena es una estrategia fallida por su vinculación con los grupos criminales, el caso Rocha Moya confirma la existencia de “un pacto de impunidad”.
La diputada federal por el Partido Acción Nacional (PAN), Genoveva Huerta Villegas, reprobó la licencia presentada por el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, para separarse del cargo.
Expuso que en este gobierno morenista suman más de dos mil 600 homicidios y entre ellos se encuentran 108 niños y niñas.
Expresó que desafortunadamente la política de abrazos y no balazos generó que la entidad se sumiera una severa crisis de inseguridad como la que se vive en todo el país.
Reiteró que desde hace tiempo se tenía conocimiento de los posibles nexos criminales del mandatario estatal, sin embargo, desde la presidencia de la República fue protegido.
“La peor crisis en su historia, no nos engañemos, esta tragedia es el resultado directo de Morena y sus pactos de impunidad (…) La licencia es solo un trámite pero la culpa es un sistema que prefirió abrazar criminales que proteger a los ciudadanos, que Rocha pague y que Morena rinda cuentas”.
Huerta Villegas exigió que se deje de proteger Rocha Moya y se haga valer la ley y no quede impune sus omisiones y posibles relaciones con grupos del crimen organizado.
Hay que recordar que el mandatario estatal está señalado por el gobierno de los Estados Unidos, junto con otros funcionarios, por su presunta participación en actividades ilícitas y por lo que se solicitó su extradición.






