• Familiares advierten que el IMSS Puebla ha pretendido forzar altas médicas para ahorrar dinero en lugar de cuidar la salud de sus enfermos.
PUEBLA, Pue.— Continúan los escándalos en el IMSS Puebla. Ante las recientes denuncias por la lamentable muerte de recién nacidos y el desabasto persistente de medicamentos, se suma un nuevo caso que pone bajo la lupa la gestión del instituto en la entidad: la intención de negarle el derecho a la salud a pacientes psiquiátricos, utilizando como pretexto el recorte de recursos presupuestales.
Esta situación pone en el ojo del huracán el trabajo que desarrolla en Puebla la delegada del IMSS, la Dra. María Magdalena Tinajero Esquivel, bajo cuya administración se autorizó un recorte dramático en la atención psiquiátrica subrogada.
Así mismo, los familiares de los pacientes señalan que en una reunión realizada el pasado 30 de Septiembre, encabezada por el Dr. Ernesto Corona Alvarado, Titular de la Jefatura de Servicios de Prestaciones Médicas quien intentó convencer a los familiares con argumentos técnicos sobre la “necesidad” de dar de alta a sus enfermos.
Sin embargo, tutores y familiares rechazaron rotundamente la medida al evidenciar que el IMSS Puebla solo busca vaciar las camas por temas de ahorro y no por la correcta evolución y mejora de los pacientes.
Durante dicho encuentro, los familiares increparon a los representantes del IMSS Puebla para acusar la falta de protocolos claros en las valoraciones médicas y cuestionar la validez de los supuestos egresos. Asimismo, los tutores denunciaron que la razón de fondo detrás de estas altas forzadas realizadas por médicos del IMSS, es estrictamente un tema presupuestal para cuadrar cuentas y evitar un subejercicio de recursos, y no un criterio médico de mejoría como pretenden hacer ver ya que no son altas hechas por los médicos tratantes.
“Nuestros familiares no son números ni un gasto en una tabla de Excel. Una persona con una enfermedad mental grave no se cura solo porque al Seguro Social se le acaba el presupuesto o el contrato”, expresó con indignación la madre de uno de los pacientes afectados.
“Nos da mucho miedo lo que pueda pasar si los mandan a la calle o a la casa sin estar listos; la salud mental es un derecho humano y el IMSS tiene la obligación de atenderlos”.
En este sentido es importante recordar que según la norma oficial de salud mental (NOM-025-SSA2-2014), el alta a un paciente psiquiátrico es una decisión estrictamente médica y no administrativa que debe ser realizada por los médicos tratantes y no por el IMSS.
Requiere que un especialista revise detenidamente la evolución del enfermo, confirme que no representa un riesgo para sí mismo o para los demás, y garantice que tendrá seguimiento y apoyo en casa.
Forzar la salida de un paciente únicamente para cuadrar las cuentas del IMSS invierte de manera peligrosa la lógica médica, poniendo en riesgo real la vida de los enfermos, de sus familias y de la sociedad.







