El Partido Acción Nacional (PAN) vio con buenos ojos el proyecto de revitalización de San Francisco, y exigió que se garantice la protección del patrimonio histórico y que no habrá una expulsión de la población.
El dirigente estatal, Mario Riestra Piña, dio la bienvenida a la inversión de más de 4 mil millones de pesos anunciada por Grupo Carso, sin embargo, afirmó que esto “no es un cheque en blanco”.
Enfatizó que no sé debe privilegiar el desarrollo económico e inmobiliario por encima del bienestar de las familias, que por años han vivido en los Barrios de La Luz y El Alto, y se debe garantizar su permanencia.
Advirtió que existe el riesgo de perder la identidad comercial en el Jardín de Analco y el Barrio de Los Sapos, por el encarecimiento de los costos que deberán pagar los artesanos y anticuarios por sus espacios para vender sus mercancías.
“Lo que queremos es que esta inversión se realicen y no desplace a algunos grupos que tienen que ver con la historia y la identidad poblana de nuestro Centro Histórico, entonces, qué planteamos pues que se haga un plan para salvar la vocación del barrio”.
Riestra Piña presentó un paquete de propuestas para garantizar que la gentrificación que generará este nuevo desarrollo inmobiliario y comercial afecte lo menos posible a los habitantes de la zona de San Francisco.
Propuestas:
1. Regular las viviendas de corta estancia. Que el Ayuntamiento de Puebla establezca regulación sobre los topes y características de las viviendas que se rentan a corto plazo mediante plataformas digitales, pues de lo contrario existe el riesgo de que una parte importante de las nuevas viviendas termine operando como hospedaje turístico y genere mayores presiones sobre el mercado habitacional.
2. Crear mecanismos de captación de plusvalías. Que el Congreso del Estado legisle para establecer mecanismos de captación de plusvalías, de manera que los incrementos en el valor del suelo y de los predios aledaños a las zonas de inversión no terminen generando la exclusión de las personas que actualmente viven ahí o tienen un negocio.
3. Vincular la inversión privada con infraestructura pública. Una planeación integral del transporte público masivo y que las grandes inversiones privadas estén acompañadas de medidas de integración urbana e inversión en infraestructura pública necesaria, particularmente en materia de movilidad.
4. Proteger la vocación e identidad de los barrios tradicionales. Establecer mecanismos para salvaguardar actividades como la venta de antigüedades en el Barrio de los Sapos y la alfarería en el Barrio de la Luz, porque permitir que estos sectores sean expulsados significaría perder parte de lo que identifica a Puebla.
5. Porcentaje de vivienda a bajo costo. Que el desarrollo contemple un porcentaje de viviendas a precios accesibles, de manera que la inversión no se traduzca en un espacio exclusivo para quienes tienen mayores ingresos. Los poblanos también deben tener la oportunidad de vivir en estas nuevas zonas y beneficiarse del desarrollo de su propia ciudad.







