24.6 C
Puebla
lunes, junio 15, 2026
spot_img

Académica IBERO Puebla remarca importancia de actuar ante el ciberacoso


El crecimiento del uso de redes sociales, plataformas digitales y espacios virtuales de interacción ha traído consigo nuevos desafíos para la convivencia. Uno de ellos es el cyberbullying o ciberacoso, una forma de violencia que utiliza herramientas digitales para hostigar, humillar, amenazar o dañar a otras personas de manera reiterada.

La Mtra. Giovana Gaytán Ceja, orientadora psicológica de la IBERO Puebla, explicó que esta problemática se distingue del acoso tradicional porque ocurre en entornos digitales. En estos espacios, los mensajes, imágenes o publicaciones pueden permanecer disponibles durante largos periodos de tiempo y alcanzar una amplia difusión, lo que incrementa el impacto emocional sobre quienes lo padecen.

Entre las formas más frecuentes de cyberbullying se encuentran el envío de mensajes ofensivos o amenazantes, la exclusión deliberada de grupos o espacios virtuales, la difusión de rumores falsos, la creación de perfiles apócrifos y la publicación de fotografías o videos con la intención de ridiculizar o exhibir a una persona. Estas prácticas afectan especialmente a niñas, niños y adolescentes, quienes son algunos de los grupos más vulnerables frente a este tipo de violencia.

La especialista señaló que una de las principales dificultades para combatir el ciberacoso radica en la permanencia de los contenidos digitales. Aunque una publicación pueda eliminarse, es posible que haya sido almacenada, compartida o replicada en otros espacios virtuales, lo que dificulta erradicar completamente sus efectos

Ante esta situación, resulta fundamental reconocer las señales de alerta. Cambios repentinos en el estado de ánimo, aislamiento social, tristeza persistente, irritabilidad, disminución del rendimiento escolar o el rechazo repentino al uso de dispositivos electrónicos pueden ser indicadores de que una persona está atravesando una situación de ciberacoso.

La académica destacó la importancia de abrir espacios de diálogo y confianza para que quienes viven estas experiencias puedan expresar lo que están enfrentando. Escuchar sin juzgar, acompañar y brindar apoyo emocional son acciones esenciales para prevenir consecuencias más graves en la salud mental.

Asimismo, recomendó conservar evidencias de las agresiones mediante capturas de pantalla o registros de mensajes, denunciar los perfiles o contenidos ofensivos en las plataformas correspondientes y, cuando sea necesario, recurrir a instancias institucionales o legales que permitan atender la situación de manera adecuada.

Desde una perspectiva preventiva, la especialista subrayó la necesidad de promover una ciudadanía digital responsable, basada en el respeto, la empatía y el cuidado de las demás personas. La construcción de entornos virtuales seguros requiere la participación de familias, instituciones educativas y comunidades, así como el fortalecimiento de estrategias de acompañamiento emocional para quienes enfrentan este tipo de violencia.

Arroba Noticias
Arroba Noticias
Redacción Arroba Noticias
spot_img
spot_img
spot_img

Articulos relacionados

spot_img