El preacuerdo del 2 de octubre contempla un aumento integral de hasta 13.16% y el regreso de 611 trabajadores.
El especialista de la UPAEP advirtió que la planta compite por nuevas plataformas de vehículos eléctricos e híbridos.
La planta de Volkswagen en Puebla enfrenta una etapa clave para su estabilidad laboral y su futuro productivo. El preacuerdo alcanzado el 2 de octubre entre esa empresa y su sindicato, incluye un incremento integral de entre 9.41% y 13.16%, un pago único de 17 mil 800 pesos y el retorno de 611 trabajadores sindicalizados. La propuesta aún debe ser votada por las personas trabajadoras.
El análisis fue expuesto por Anselmo Salvador Chávez Capó, profesor investigador del Decanato de Negocios de la UPAEP, durante una conferencia de prensa sobre la situación financiera de Volkswagen de México.
Un acuerdo sujeto a votación
De acuerdo con el experto, el preacuerdo también contempla un aumento salarial de 3.5% para 2027 y un incremento de 0.25% al fondo de ahorro. La propuesta incluye, además, ajustes a los tabuladores salariales.
Chávez Capó señaló que la consulta a las bases será determinante para dar continuidad al acuerdo. Si se aprueba, dijo, podría derivar en un periodo de estabilidad laboral mientras la compañía enfrenta los cambios en la industria automotriz.
El académico advirtió que una huelga detendría la producción y podría afectar los planes de fabricación y la posición de la planta en el mercado. No obstante, aclaró que las decisiones sobre su futuro también dependen de la estrategia global del corporativo.
Competencia y transformación industrial
Entre los retos que enfrenta Volkswagen, el especialista mencionó la competencia de fabricantes de vehículos eléctricos, la reducción de costos y la transformación hacia nuevas tecnologías. Según explicó, el plan corporativo con horizonte a 2030 incluye electrificación, digitalización y ajustes a la capacidad productiva.
En ese contexto, la planta poblana deberá competir por la asignación de futuras plataformas de vehículos eléctricos e híbridos. Chávez Capó consideró que su ubicación, infraestructura y personal capacitado pueden ser factores relevantes para esa decisión.
El investigador también destacó el peso de Volkswagen en la economía regional. Estimó que la armadora y su cadena de proveedores generan entre el 35% y 40% del producto interno bruto de Puebla capital y su zona conurbada. Por ello, añadió, la reconversión del sector tendría efectos que alcanzarían a empresas proveedoras y otros servicios.
El reto de mantener la competitividad
Además de la transformación tecnológica, Chávez Capó señaló la importancia de fortalecer la seguridad, la certeza jurídica y la capacitación laboral. También planteó que Puebla puede impulsar otras actividades productivas para diversificar su economía.
“La planta de Puebla se mantiene en el corazón estratégico de Volkswagen en Norteamérica”, afirmó el académico experto, al referirse a sus capacidades y ubicación. El voto de las personas trabajadoras y la evolución de la estrategia corporativa, marcarán los siguientes pasos para la planta y su cadena productiva.







