-12 instituciones suman esfuerzos para prevenir, detectar y atender situaciones de violencia contra niñas, niños y adolescentes.
-“Todo cuanto hagamos por la protección de entornos seguros para niñas, niños y adolescentes, más aún para toda joven y todo joven en nuestras instituciones, es la custodia de la vida”: Rector Jorge Medina.
La UPAEP dio a conocer la firma del convenio interinstitucional de la Red Cuéntalo, Tejiendo Espacios Seguros, iniciativa que articula a 12 instituciones para fortalecer la prevención de la violencia contra menores de edad y promover entornos donde pueda desarrollarse de manera segura e integral.
Una red que nació del dolor para generar esperanza
Adriana Guadalupe Ochoa Reynoso, Directora de la Cátedra de Teología UPAEP, explicó que la Red Cuéntalo comenzó a gestarse en 2021, a partir de la preocupación de distintas instituciones ante la realidad de violencia que enfrentan niñas, niños y adolescentes.
Señaló que el proyecto se ha construido mediante la colaboración de instituciones educativas, organizaciones sociales y comunidades religiosas de distintas tradiciones, bajo el principio de “vencer el mal a fuerza de bien”.
La académica destacó que la red funciona como un espacio de colaboración en el que cada institución aporta sus conocimientos, recursos y capacidades para fortalecer las acciones de prevención. A lo largo de estos años se han desarrollado materiales, videos, obras de teatro y libros, además de encuentros periódicos entre las organizaciones participantes.
La Red reúne a 12 instituciones:
UPAEP
Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana (IMDOSOC)
Confederación Nacional de Escuelas Particulares
Red de Educación de la Conferencia de Religiosas y Religiosos de México
Guardianes A.C.
Provincias Maristas de México
Comunidad Segura Distrito Antillas México Sur LaSalle
Cumbre Iberoamericana de la Familia
Arquidiócesis Primada de México
World Vision México
DIA – Desarrollo Infancia y Adolescencia
Conferencia Episcopal Mexicana
Ochoa Reynoso enfatizó que la incorporación de la iniciativa a la UPAEP permitirá fortalecerla desde el Centro de Estudios de Familia y Sociedad (CEFAS), colocando en el centro la dignidad y protección de la infancia y adolescencia.
La protección como responsabilidad social
Jorge Medina Delgadillo, Rector de la UPAEP, destacó que la protección de las personas vulnerables constituye un indicador de la humanidad de una sociedad y subrayó la responsabilidad de las instituciones para generar ambientes seguros.
“Todo cuanto hagamos por la protección de entornos seguros para niñas, niños y adolescentes, más aún para toda joven y todo joven en nuestras instituciones, es la custodia de la vida”, señaló.
Medina Delgadillo afirmó que la UPAEP busca consolidarse como un nodo de encuentro, interlocución y generación de propuestas entre las instituciones que participan en esta iniciativa. En este sentido, enfatizó que en materia de protección “no podemos dar ni un paso atrás”, por lo que es necesario mantener y fortalecer los esfuerzos de prevención y atención.
El Rector consideró que la prevención no puede limitarse a la creación de protocolos, sino que requiere también reflexión, formación, políticas de protección e investigación para fortalecer las respuestas ante las distintas formas de violencia.
Escuchar, tejer y transformar para proteger
Por su parte, Karen Castillo Mayagoitia, Directora del Instituto Mexicano de Doctrina Social de la Iglesia (IMDOSOC), explicó que el nombre de la red resume tres acciones fundamentales: escuchar para reconocer, tejer para proteger y transformar para garantizar espacios seguros.
Explicó que “Cuéntalo” parte del reconocimiento del derecho de los menores de edad a expresar lo que vive, siente, teme y necesita, mientras que la escucha por parte de adultos confiables constituye también un factor de protección.
Respecto al concepto de “tejer”, señaló que la violencia puede presentarse en distintos espacios y adoptar diversas formas, por lo que la respuesta debe involucrar a familias, escuelas, comunidades, instituciones, espacios religiosos y entornos digitales.
“Tejer espacios seguros significa construir relaciones de confianza, capacidades compartidas y caminos concretos de protección”, expresó.
La representante de IMDOSOC agregó que un espacio seguro no debe entenderse únicamente como aquel donde no existe una denuncia de violencia, sino como un entorno con condiciones para prevenir, identificar y responder ante situaciones de riesgo, además de favorecer el desarrollo integral de quienes se encuentran en etapa de formación.
La prevención también requiere formar a las familias
Gabriela Lechuga Blázquez, Directora del Centro de Estudios de Familia y Sociedad (CEFAS UPAEP), destacó la importancia de involucrar a las familias en los procesos preventivos y generar herramientas que permitan a madres, padres y educadores acompañar de manera adecuada a las nuevas generaciones.
Se resaltó la necesidad de enseñar a la población infantil a reconocer y cuidar su cuerpo, identificar relaciones saludables y distinguir entre formas de contacto positivas y aquellas que pueden representar una situación de riesgo.
Como parte de estas acciones se han desarrollado talleres dirigidos a las familias y otros sectores de la sociedad, con el propósito de ofrecer herramientas concretas para prevenir distintas expresiones de violencia.
Una responsabilidad que requiere colaboración
La Red Cuéntalo funciona como una red interinstitucional y cada organización cuenta con protocolos acordes con sus características y responsabilidades. Estos deben considerar criterios comunes de protección y las disposiciones establecidas tanto en el ámbito civil como en el canónico, de acuerdo con la naturaleza de cada institución.
Integrantes de la red explicaron que uno de los objetivos del convenio es fortalecer las capacidades de las instituciones participantes, aunque no se contempla la creación de un protocolo único.
Con la suscripción del convenio, las instituciones participantes refrendaron su compromiso de trabajar de manera coordinada, compartir capacidades y fortalecer una cultura del cuidado, bajo la premisa de que la protección de la infancia requiere una responsabilidad colectiva.







