La escalada en los precios de productos esenciales como el jitomate, chile y papa continúa afectando el bolsillo de las familias mexicanas durante los primeros cinco meses de 2026, advirtieron especialistas del Centro de Investigación e Inteligencia Económica (CIIE) de la UPAEP, quienes señalaron que el entorno internacional, los costos logísticos y factores internos están impulsando el encarecimiento de los alimentos básicos.
Durante la presentación del reporte de Canasta Básica Alimentaria por ciudades y estados, Alfonso Mendoza Velázquez director del CIIE UPAEP, explicó que este análisis constituye una aportación relevante porque ofrece información detallada sobre el costo de la canasta básica a nivel estatal y municipal, algo que no se realiza de manera oficial en México.
“El INEGI presenta estimaciones nacionales, pero nosotros hacemos el cálculo utilizando la metodología del CONEVAL y los precios locales para conocer cuánto cuesta realmente la canasta básica en cada ciudad y estado del país”, explicó.
El académico destacó que uno de los principales factores que han impulsado el aumento de precios es el complejo entorno geopolítico internacional, particularmente el cierre del Estrecho de Ormuz derivado del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel, situación que ha afectado el tránsito mundial de petróleo y fertilizantes.
“El incremento internacional del petróleo repercute directamente en los costos de transporte, logística y producción agrícola. No solo se encarecen las gasolinas y el diésel, también los fertilizantes, lo que termina impactando el precio de los alimentos”, señaló Mendoza Velázquez.
Por su parte, Óscar Salomón Castañeda Lozada explicó que las familias urbanas son las más afectadas por este fenómeno, ya que enfrentan mayores déficits presupuestales.
Detalló que una familia promedio de cuatro integrantes, sostenida únicamente por una persona que percibe un salario mínimo, enfrenta dificultades importantes para cubrir solamente la alimentación básica.
“A nivel nacional existe un déficit cercano a mil pesos mensuales únicamente para cubrir la canasta alimentaria; en el estado de Puebla el déficit ronda los 421 pesos y en la ciudad de Puebla cerca de 405 pesos”, explicó.
El investigador enfatizó que esta situación es aún más delicada si se consideran otros gastos indispensables como transporte, salud, vivienda e higiene.
Dentro del análisis presentado por el CIIE UPAEP, el jitomate encabeza la lista de productos con mayor incremento de precio.
En el ámbito urbano, el jitomate registró un aumento de hasta 130%; en zonas rurales el incremento alcanzó 134%. El chile presentó incrementos de 76% en zonas urbanas y 68% en áreas rurales, mientras que la papa aumentó alrededor de 45% en ciudades y más de 41% en comunidades rurales.
Los especialistas advirtieron que estos incrementos afectan directamente la dieta de las familias mexicanas, especialmente por tratarse de ingredientes fundamentales de la cocina nacional.
“Resulta complicado promover dietas saludables cuando frutas, verduras y legumbres tienen costos cada vez menos accesibles para la población”, señaló Mendoza Velázquez.
El reporte también muestra la posición relativa de Puebla respecto a otras entidades del país.
En el caso de la canasta básica urbana, Oaxaca ocupa el primer lugar como el estado más caro, mientras que la Ciudad de México registra los costos más bajos. Puebla se ubica en la octava posición nacional, aunque por debajo del promedio nacional.
En la canasta rural, Nayarit presenta el mayor costo y Baja California Sur el menor. Puebla ocupa el noveno lugar nacional.
Los académicos subrayaron que estar por debajo del promedio nacional no significa necesariamente que las familias poblanas tengan condiciones económicas favorables.
Los investigadores advirtieron sobre la posibilidad de que México enfrente un escenario de desaceleración económica acompañado de inflación persistente, fenómeno conocido como estanflación.
“Existe el riesgo de que la economía no crezca, pero los precios sí continúen aumentando, lo que reduciría todavía más la capacidad adquisitiva de las familias”, explicó Castañeda Lozada.
Añadió que el entorno económico nacional continúa siendo complejo debido a factores como la inseguridad, la incertidumbre internacional, la volatilidad financiera y el comportamiento de las tasas de interés.
Mendoza Velázquez señaló que, aunque recientemente se observó un repunte en la inversión extranjera directa, todavía persisten retos importantes para generar confianza y convertir esa inversión en empleo y desarrollo regional.
“Es necesario fortalecer el estado de derecho, consolidar instituciones y generar condiciones para que la inversión extranjera realmente se traduzca en bienestar para las comunidades”, indicó.
Ante el panorama inflacionario, los especialistas recomendaron a las familias mexicanas adoptar medidas de consumo más eficientes para proteger su economía.
Entre las principales recomendaciones destacan: Comprar alimentos en mercados públicos y centrales de abasto, donde suelen encontrarse productos más frescos y económicos.
Reducir el consumo de alimentos preparados fuera del hogar.
Comparar precios entre supermercados y establecimientos utilizando herramientas de la PROFECO.
Sustituir productos con incrementos elevados por alternativas más accesibles.
Impulsar hábitos de alimentación más saludables y organizados.
Asimismo, hicieron un llamado a las cadenas de comercialización y centros de distribución para evitar prácticas especulativas que afecten aún más a las familias.
“Las empresas también tienen una responsabilidad social importante. La especulación en precios termina impactando directamente la calidad de vida de millones de familias mexicanas”, concluyó Castañeda Lozada.
Finalmente, Alfonso Mendoza invitó a consultar el reporte completo sobre canasta básica alimentaria a través del portal oficial del Centro de Investigación e Inteligencia Económica de la UPAEP, upaep.mx/ciie.







